Ya no hay diferencias ni rencores
Desde que ‘Gran Hermano Famosos’ se dio a conocer por la pantalla de Telefe, de la mano de Jorge Rial, el público se pudo meter de lleno en la intimidad de cada uno de sus participantes. Y al mismo tiempo a ser testigo de sus peleas, momentos de reconciliación, sueños, falencias, tristezas y alegrías. Como sucedió con la versión anterior de ‘Gran Hermano’, fueron los mismos televidentes quienes definieron la suerte de los jugadores. Los que no pudieron llegar a la Final fue porque hicieron algo que no terminó de convencer a la gente. Pero anoche, en la fiesta que se organizó en el SUM, la historia fue diferente. Como dice Joan Manuel Serrat en su canción Fiesta: ‘Por una noche se olvidó que cada uno es cada cual.’ Tanto Diego, Lissa, Fernanda y Jaqueline, los cuatro finalistas, como sus ex compañeros de convivencia, disfrutaron de una par de horas a pura música, entre carcajadas, anécdotas y burbujas de champán. En un momento hasta llegó a parecer que nunca hubo diferencias entre ellos. Fue como si el tiempo hubiera dado marcha atrás y los encontrara a todos como el primer día de juego. Los hombres con sacos brillantes y las mujeres, más producidas que nunca, despidieron al último sábado dentro de la Casa más famosa del país, con toda la onda del mundo. Hoy, en este domingo soledado y frío, los cuatro finalistas volverán a tomar conciencia de que sus vidas mañana, quizás, cambie para siempre
Escrito el Lunes, 30 julio, 2007

