Sebastián Graviotto se encontró cara a cara con Mariano Peluffo en El Debate de Gran Hermano 5. Entre otras cosas, el recientemente expulsado de la casa se refirió a su relación sentimental con Soledad.
Desde el momento en que quedó nominado, Sebastián sabía que esos días iban a ser sus últimas horas dentro de la casa de Gran Hermano 5. Finalmente, ayer por la noche, Graviotto fue expulsado del juego con la inexpugnable cifra del 82,8 por ciento de los votos del público. Ayer a la tarde, el pelilargo se hizo presente en El Debate conducido por Mariano Peluffo y, luego de hablar de las cuestiones del juego en sí, le dedicó varios pasajes de la charla a su tormentosa relación amorosa con Soledad Melli: “A ella (por Sole) la quiero mucho, pero no llegué a enamorarme”, arrancaba duro.
Luego, intentó aclarar cuando le dijo “al final me resultaste fácil” a la mendocina: “Yo sé que lo dije en chiste. Yo soy así y el que me conoce sabe que no fue con mala leche. Me encontré con la mima más susceptible de mi vida”.
Para cerrar el tema de su ex, el sobrino de Silvia Süller señaló con tono canchero: “Había momentos que me parecía que me odiaba y otros que no. Está todo bien porque no llegó a herirme nunca”.
En una gala llena de condimentos emotivos, el sobrino de Silvia Süller tuvo que abandonar el reality con el 82,8 % de los votos del público. Por otro lado, Soledad Melli se convirtió en la cuarta finalista.
“Le aviso que el resultado que contiene esto es impresionante”, le advertía el escribano Eduardo Madero a Jorge Rial al momento de entregarle el sobre que contenía el nombre del cuarto finalista. Finalmente, Sebastián Graviotto obtuvo el 82,8 por ciento de los votos de la gente y tuvo que dejar la casa de Gran Hermano 5. De esta manera, Soledad Melli -la otra participante nominada- se metió directamente en la gran final del reality.
Con la salida de Sebas, ya quedaron definidos los cuatro nombres finalistas: Celeste, Esteban, Juan Emilio y Soledad. Los últimos días de convivencia no fueron para nada fáciles para el sobrino de Silvia Süller ya que se mostró muy desanimado y con pocas ganas de participar en las actividades que realizaba el resto del grupo.
Antes de irse, Sebastián les dejó el último mensaje a los chicos: “En una semana nos vemos”.Y luego, se guardó un momento para saludar a Sole, su ex: “Sole, fue un placer”, le dijo al oído. Antes de irse, el pelilargo recibió el especial saludo de Gran Hermano: “Bueno amigo, será hasta pronto. Te deseo lo mejor y te mando un abrazo grande”, le dijo el sumo conmovido.
Cabe señalar que los cuatro finalistas recibieron la visita de sus familiares en la cena de anoche para que estos le den fuerzas a sus seres queridos en la última semana en el juego.
En la cena de nominados, el sobrino de Silvia Süller volvió a dejar mal parada a Soledad. El pelilargo hizo alterar a la mendocina que terminó parándose de la mesa abruptamente.
Una vez terminada la última gala de nominaciones, llegó el turno para Sebastián de blanquear que había sido el autor de la nominación espontánea. En la cena de nominados, cara a cara con Soledad, el pelilargo confesó: “Hice la espontánea”. Inmediatamente, la morocha le retrucó: “¡Qué guacho que sos! Dale contame a quien se la hiciste, estamos nosotros dos nada más”.
A lo que su ex contestó: “No, eso me lo reservo… Bueno, esta bien, dos votos fueron para vos”. En ese momento, la cara de la mendocina se transformó por completo.
Ante el silencio que reinaba en el SUM, Sebastián siguió explicando: “¡Qué juego de mierda, me cagó! Juan es jugador de raza, el flaco es un fenómeno”. Completamente indignada, Sole balbuceó: “Qué bueno que termine esta mier..”, se paró y se fue.
Cuando los ex amantes se encontraron con el resto de los chicos, Sebastián tiró irónico: “Lo que me reí con esta mina”.
A pocas horas de haber comenzado el día de las últimas nominaciones, Sebastián Graviotto ingresó al confesionario e hizo la polémica nominación espontánea. Con su voto, el pelilargo empujó a Soledad, su chica, a la placa.
Quedan cinco integrantes en la casa. Tres de ellos, Juan Emilio, Esteban y Celeste ya están en la gran final de Gran Hermano 5. Graviotto, con la nominación espontánea que hizo (3 puntos a Celeste y 2 a Soledad), está claro que está jugando con todas las herramientas del juego posibles para poder ganar, cosa que con sus actitudes que demuestra día a día parece cada vez más complicado de cumplirse.
Antes de conocerse el resultado de las últimas nominaciones, Jorge Rial le pidió a Esteban, dueño del último Don del ciclo, que girara la ruleta y salió “Salvar”. A la medianoche, Jorge Rial le pidió permiso al Big Brother para comunicarse con la casa y anunciarle a Sebastián y a Soledad que habían quedado nominados. Los tortolitos recibieron 5 votos cada uno. Luego Bam Bam, cara a cara con los nominados, tuvo que hacer uso del Don y resolvió no salvar a ninguno para que sea la gente la que decida cuál será el último expulsado.
Mientras tanto, la prueba semanal continúa. Ayer, el péndulo estaba custodiado por Soledad y Celeste cuando sin querer la mendocina lo tiró. Inmediatamente todos corrieron al confesionario para consultar con Gran Hermano si podrían continuar con la prueba. Por suerte para ellos, el sumo decidió darles otra oportunidad.
Como resultado del juego en el que los chicos debían imitar a sus compañeros, “Mentes Invertidas”, los chicos iniciaron una nueva discusión dentro de la casa.
Una nueva pelea entre los tortolitos resultó como producto del juego en donde los chicos debían imitar a sus compañeros.
Anteriormente, los chicos habían discutido cuando el sobrino de la Suller había tratado de “fácil” a Soledad.
Luego, de que Sebas le explicara que todo se trataba de una broma, la paz parecía haber vuelto a la dudosa pareja.
Ayer, mientras los chicos jugaban a “Mentes Invertidas” Celes hizo como que intentaba levantarse a ‘Jordy’ y le dijo ‘Vos sabés que yo ahora estoy con Sole, pero…’ , lo que causó la irrupción del muchacho de los pelos raros: ‘¿estoy con quién?’.
Delante de los demás participantes, la mendocina, simulando toser, le escupió un ‘maricón’ a Sebastián, ante la mirada de los demás. Una nueva pelea había comenzado.
El sábado los chicos tuvieron la fiesta de los años 70 y Florencia volvió a buscar peligrosamente a Sebastián. La morocha le sacó la remera al “novio” de Sole y encendió nuevamente la polémica.
Días atrás, Florencia Merluzzi dio que hablar cuando en medio de una charla grupal en el living se avanzó sobre Sebastián y lo besó cálidamente en la mejilla (ver nota ¿Florencia en busca de Sebastián?). Al ver esa polémica imagen que daba margen a la duda, Javi, el novio de la salteña, no sabía en qué rincón del estudio del Debate esconderse.
Y el sábado por la noche, la tan discutida escena protagonizada por Flor y Sebas volvió a darse. En medio de la fiesta de los 70 en el SUM, la novia de Javi se fue hasta donde estaba bailando el sobrino de Silvia Süller y suavemente le sacó la camisa que tenía puesta. Sin tardar demasiado, la salteña comenzó a acariciar tiernamente el trabajado pecho del joven, poniendo entre la espada y la pared al galán.
Pero horas después de aquel peligroso roce con Sebastián, la morocha decidió entrar al confesionario y se descargó ante Gran Hermano, a quien le confesó que extraña mucho a Javi y a su familia.
En el casting dijo que era el sobrino de Silvia Süller para ganar un punto a su favor. Pero después renegó de su famosa tía. ¿Cuál será su estrategia?
En la inmensa y larguísima cola de los que hicieron el casting para ingresar a ‘Gran Hermano 5′, Sebastián logró captar la atención por primera vez.
Y fueron las cámaras de ‘El diario de Carmen’ las que descubrieron la presencia de este muchacho de 20 años que se abrió espacio casi a los codazos para ganar el primer lugar.
‘Soy el sobrino de Silvia Süller’, gritó y aclaró totalmente eufórico sabiendo que ese detalle le podía jugar un punto a su favor. Si bien no logró entrar a La Casa más famosa del país en una primera instancia, la salida de Mariana (quien, como se sabe, abandonó el juego por propia voluntad), le abrió las puertas a esa popularidad tan buscada.
Ni bien ingresó, habló mal de su familia materna, especialmente de tía Silvia y de tío Guido. Claro, su primera estrategia fue despertar en sus compañeros de convivencia ‘al cholulismo’ que todos llevamos dentro.
Después se puso a llorar en el confesionario recordando a su prima Marilyn, la hija de Silvia, quien se tuvo que ir a vivir a su casa cansada de la mala relación que la une con su madre.
¿Sabía ya de antemano Sebastián que sacando a la luz asuntos familiares iba a provocar escándalos, indignaciones y llantos fuera de la Casa? Porque desde el mismo en que él se lo ocurrió contar o revelar intimidades fraternales, su nombre empezó a sonar fuerte en varios programas de televisión.
Y por supuesto esa es una manera de que, durante su permanencia en el juego, no pase como un participante más. Seguramente tiene conciencia de que, si bien es muy probable que no llegue a la Final, su presencia va a ser muy requerida una vez que cruce el umbral que lo conecte nuevamente al mundo de afuera.
Intenta enfrentar a Damián y Juan Emilio con las chicas atuneras. El sobrino de la Suller cuenta con información calificada y la está usando muy bien.
Sebastián entró último al juego y tiene información calificada. Se movió mejor que Flopy y así pudo sobrevivir dos nominaciones, pese a estar en un ambiente hostil.
Ahora, se lo ve muy cerca de Javi e intenta crear un relación de confianza con Damián y Juan Emilio. Tras la última nominación, les aseguró a los dos que si se van él y Javi, los próximos a los que va a apuntar Andrea van a ser justamente el Gordo y el Flaco.
Sebas conoce bien la historia de los world y los atunes y por eso se maneja en forma inteligente y sinuosa por la Casa.
Hay que recordar que ni Damián ni Juane recibieron siquiera un voto en la nominación pasada. Por el contrario, Damián nominó a Andrea y todavía no se sabe bien por qué.