Al medio día Gran Hermano llamo al roñía Castro al confesionario, le dijo que valla al box de intercambio y que saque una caja que había ahí sin que nadie lo viera y que volviera al confesionario sin abrir la caja.
Dentro de la caja, había un buzo con capucha y una cucaracha (micrófono para el oído) el juego consistía en que el roñía se tenía que poner la cucaracha y ponerse la capucha para que nadie viera que tenia eso en el oído y Pachu desde afuera junto con Mariano Pelufo y Marisa Brel, le daba órdenes y el tenía que cumplir, la primer orden fue ir a la cocina y pegarle un chirlo en la nuca a Luis Vadalá y decirle que tenía un mosquito y cumplió, la segunda fue ir al patio y cantar una canción como que es de River y que grite “aguante Pasarela”. Luego de muchas ordenes muy cómicas, entre ellas cantar el elefante trompita e incitar a todos para que canten con él, Pachu le dijo que valla al baño y apure a Cintia que estaba adentro diciéndole, “dale apurate que me hago, no aguanto más”, luego de insistir varias veces se escucho el grito de Cintia “basta, dejame cagar tranquila” (si señor/a, los famosos también tienen necesidades
).
Jorge cumplió con todo y la prueba fue superada, no le puede contar nada a nadie, porque la semana que viene entre lunes y martes, repetirán la prueba.
Gran Hermano le pregunto que le gustaría como premio y él respondió ver a sus hijo y a su mujer, Gran Hermano le dijo es un premio grande, pero vamos a ver qué podemos hacer.